Libro de Agar la moabita

Libro de Agar la moabita

Isaac Muñoz

El autor

Perteneciente a ese mundo fascinante y complejo que constituyó la bohemia literaria y artística de entresiglos, un mundo con sus luces y sus sombras en el que la ideal consigna del arte por el arte llevó a muchos de sus protagonistas a constituir en obra literaria su propia vida, a escribir las páginas de una novela con su propia autobiografía, desdibujando y confundiendo los límites que separan la vida del arte, el caso del escritor granadino Isaac Muñoz (1881-1925) se revela, sin duda, atrayente para el lector curioso de comienzos del siglo XXI. Prosista exquisito, decadente y orientalista, Isaac Muñoz, nacido en el seno de una familia de origen nobiliario y raíces castellanas, viajó por los países musulmanes empapándose de una realidad de la que llegó a ser considerado en su época un auténtico especialista. En este sentido destacan sus abundantes y prestigiosas colaboraciones en prensa, así como sus libros de ensayo. Pero donde demuestra verdaderamente la excepcionalidad de su pluma será en el terreno de la creación literaria. Aunque cultiva también la poesía, será la novelística su género preferencial, donde la búsqueda reiterada de un paraíso consolador que dé sentido a la crisis existencial en que se halla sumido el intelectual europeo se conjuga en una bellísima prosa poética con temáticas casi obsesivas como la de la imagen dual de la mujer, la relación entre el amor y la muerte (Eros y Thanatos) o la presencia de la sangre que acaba tornándose ritual al verterse una y otra vez en las páginas de unos libros que demuestran tan pronto la influencia de la Biblia y los autores místicos cristianos como de Gabriel D’Annunzio o las lecturas nietzscheanas.
 

La obra

En el año 1908 Isaac Muñoz da a la imprenta un curioso y sin duda inusual volumen titulado Libro de las Victorias : Diálogos sobre las cosas y sobre el más allá de las cosas. Se trataba de especie de breviario ensayístico, en forma dialogada tal y como indica su propio título, que reflexiona acerca del sentido de la existencia y que se presenta muy influido por la filosofía de Friedrich Nietzsche. El también escritor y crítico literario Rafael Cansinos Assens la definiría significativamente como un “evangelio de energías occidentales y modernas”. Para aumentar aún más la singularidad de este volumen se puede señalar que al final de éste, y con paginación independiente, se encuentra un texto que Isaac Muñoz subtitula significativamente como Salmo, donde, bajo la denominación de Libro de Agar la Moabita, se ofrece al lector una bellísima prosa lírica inspirada sin duda alguna en el bíblico Cantar de los Cantares. Este libro de la Biblia, atribuido tradicionalmente al rey Salomón, constituye sin duda una obra única en su género y destaca claramente por su excepcionalidad entre todos los otros textos bíblicos. La supuesta lectura alegórica que de ella se venía haciendo de manera ortodoxa no podía impedir de ninguna manera una interpretación literal del exultante canto epitalámico que sin duda constituye. Y es ese desbordante erotismo amoroso, pleno y sensual, el que inspira a un Isaac Muñoz en estado de gracia.