El Café de Cádiz

El Café de Cádiz

J. I. González del Castillo

El autor

Juan Ignacio González del Castillo, de ascendencia hidalga pero de condición humilde y de formación autodidacta, nació en Cádiz el 16 de febrero de 1763, coincidiendo con uno de los momentos de mayor esplendor cultural y económico de Cádiz como ciudad ilustrada y cosmopolita. Trabajó en el Teatro Principal de Cádiz, donde estrenó sus famosísimos sainetes, siendo en Cádiz, San Fernando y Sevilla, ya a los dieciséis años de su corta vida, el autor preferido del público. Murió el 14 de septiembre de 1800 a causa de la peste que sacudió la ciudad ese año. Como sainetero, al estilo de Ramón de la Cruz, gana en radicalidad y originalidad en los planteamientos y en la construcción de los ambientes  y personajes, pues introduce el costumbrismo andaluz y la sátira más mordaz como bases de su estética. Escribió cuarenta y cuatro sainetes, publicados tras su muerte, varias comedias interesantes e incluso probó la zarzuela con La venganza frustrada.
 

La obra

Este sainete, como indica su título, nos presenta la recreación del ambiente de un café gaditano de finales del siglo XVIII. El Café de Cádiz tiene dos partes claramente diferenciadas: la primera, en la que se pone un especial énfasis en mostrarnos la sociabilidad masculina entre abates, currutacos y petimetres en torno a la prensa, las noticias e incluso la propia creación literaria; y una segunda parte con la aparición en escena del majo Manolo y las majas Curra y Pepa, las cuales no pueden entrar en el café al estar prohibida la admisión de las mujeres a dichos establecimientos. Elementos importantes de este sainete son el aspecto sociológico que subyace en el texto, la simbólica escenografía del café y la moderna sociabilidad que nos presenta, frente a la oposición del mundo castizo. El habla es del pueblo, con sus toques de caló y germanía, y con evidentes muestras de andalucismo.