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Raros
en el escaparate

A veces los libros no son lo que parecen. Folletos, hojas, textos mínimos que destacan por la singularidad de su autoría, temática, contenido, o características de su edición se presentan ahora a la mirada atenta del nuevo lector. Títulos raros y curiosos, a veces sorprendentes, incluso extravagantes, que vienen a demostrar la diversidad y riqueza del patrimonio bibliográfico andaluz.

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FILANTROPÍA DECIMONÓNICA
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FILANTROPÍA DECIMONÓNICA

Proyecto de reforma de la mendicidad. El protector del mendigo. Granada: Imprenta de La Lealtad, 1886.

Desde la antigüedad clásica tenemos noticias históricas de esa parte de la humanidad marginal cuya figura más representativa es la del mendigo. Su presencia ha sido una constante histórica y literaria hasta la actualidad, también, más allá de lo que nos pueda parecer, su influencia y su visión filosófica o religiosa. Una vieja aspiración de estados, de gobiernos, de la sociedad en general, ha sido su erradicación, muestra de ello es el impreso que hoy trae a sus páginas la Biblioteca Virtual de Andalucía, aunque no siempre fue así. Los difusos límites que este grupo social tuvo, y sigue teniendo, así como la necesidad de su existencia, cosa que hoy nos puede parecer una aberración, han estado en tela de juicio a lo largo de los tiempos. Porque, en cuanto a su composición, siempre ha sido un grupo que ha mantenido unas fronteras muy permeables, el jornalero, por ejemplo, en nuestro siglo XIX y XX era lo que podríamos llamar un border line, es decir, alguien que siempre estaba, en función de que hubiera o no trabajo, al filo de incorporarse a esta clase social o entrando y saliendo de ella en virtud del ciclo de buenas o malas cosechas o del desequilibrio de su precariedad por cualquier mínima circunstancia adversa.

La existencia de la mendicidad nos conduce necesariamente a su contrapartida, es decir, la de caridad, una de las virtudes del cristianismo. Así cuando Carlos V decreta mediante edicto la prohibición de la mendicidad en 1531 y su efectivo cumplimiento en 1540, se genera un intenso debate en el seno de la misma iglesia (controversia entre Fray Domingo de Soto y Juan de Robles en Salamanca, 1545). Las órdenes religiosas ven de esta forma amenazado uno de los piares de su propia existencia y subsistencia. La pintura y la literatura de nuestro Siglo de Oro resultan prolijas en ejemplos: mendigos, vagabundos, ciegos, pícaros, vagos, falsos peregrinos, mutilados, disminuidos, enfermos, ancianos…forman legión en una mezcolanza que hace imposible distinguir entre farsantes y realmente necesitados. Prueba de lo que decimos es la aclaración solicitada por la justicia a la ordenanza de leva de 1775 sobre el destino que ha de darse a los Nobles, que por estar entregados a la holgazanería y mendicidad…

Con el siglo XVIII la visión respecto a la mendicidad conceptualmente se modifica. Junto a la nomenclatura que la documentación previa nos aporta (recoger, desterrar, abolir…) van apareciendo otros términos que nos indican el cambio de mentalidad. Ahora se habla de problema, de leyes, de memorias, de higiene social…y fundamentalmente de proyectos, de proyectos que tratan de incorporar esa clase al cuerpo social. En este sentido podemos citar los Breves apuntes sobre el socialismo y la mendicidad / por Un Observador. Sevilla, 1894; porque, aunque rastreables desde la segunda mitad del siglo XVIII, es un siglo después cuando realmente empiezan a surgir este tipo de iniciativas. También es a partir de ahora cuando el movimiento realista en la literatura nos muestra en toda su crudeza este submundo; obras como Misericordia de Galdós (1897) o la trilogía La Lucha por la Vida, especialmente La Busca (1904), de Pío Baroja nos acercan a este Protector del Mendigo y su Proyecto reformista de la mendicidad evidencian algunos episodios especialmente duros en la línea de los grandes autores que antes citábamos. No se trata, pues, de una mera descripción, que también la hay, o estado de la cuestión, sino de proponer acciones reales y concretas para un mal social endémico en nuestra Andalucía.

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